Esa mañana, me levante algo tarde, no quería despertarme en verdad. Había algo en mí que me pedía seguir durmiendo. El cansancio era muy grande, pero no había motivo aparente. Después con el correr de las horas me di cuenta que lo que me pasaba era que no quería enfrentar lo que venía, eso que era inevitable; debía buscar trabajo y ese era el día. Cuando llegué me propuse trabajar, no solo para generar ingresos y así poder estar más tiempo en Playa sino porque debía hacerlo. Me había tomado un año sabático y me había prometido que el 2011 lo empezaría trabajando. En Playa tenía la excusa perfecta.
Después de dar vueltas, cocinar, comer, lavar y hasta escribir, emprendí mi viaje hacia el centro de la ciudad en busca de eso que sabía iba a encontrar. Hacia calor y yo vestido como muñeco de torta. Mire un poco y me limité a aplicar solo en 3 restaurantes. Al finalizar la recorrida ya tenía 3 trabajos, uno de ellos, el último, me necesitaba urgentemente, fue así que me quede toda la noche y que descubrí que era un restaurante nuevo, que estaba muy desorganizado y que había mucho para hacer. A las horas, y después de ver como trabajaba, el dueño tuvo una charla conmigo y me propuso manejar el restaurante, otra vez volvía a mis andadas, otra vez volvía al restaurante. Esa noche no pude dormir pensando en lo que venía, era volver al desafío. Sabía que al día siguiente me esperaba una ardua tarea, la de volver al ruedo...
Después de dar vueltas, cocinar, comer, lavar y hasta escribir, emprendí mi viaje hacia el centro de la ciudad en busca de eso que sabía iba a encontrar. Hacia calor y yo vestido como muñeco de torta. Mire un poco y me limité a aplicar solo en 3 restaurantes. Al finalizar la recorrida ya tenía 3 trabajos, uno de ellos, el último, me necesitaba urgentemente, fue así que me quede toda la noche y que descubrí que era un restaurante nuevo, que estaba muy desorganizado y que había mucho para hacer. A las horas, y después de ver como trabajaba, el dueño tuvo una charla conmigo y me propuso manejar el restaurante, otra vez volvía a mis andadas, otra vez volvía al restaurante. Esa noche no pude dormir pensando en lo que venía, era volver al desafío. Sabía que al día siguiente me esperaba una ardua tarea, la de volver al ruedo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario