martes, 15 de marzo de 2011

Dìa 82, 83, 84 y 85: Del atlàntico al pacìfico, canal de por medio

El viaje desde Costa Rica a Panamà habìa sido màs que largo, sin contar el tiempo que perdimos en la frontera, esperando que el puesto de migraciones del lado de Costa Rica abriera, debo decir nunca habìa visto antes una frontera cerrada, por cuestiones como estas. Aùn asì lleguè. La primera impresiòn fue fuerte. La terminal de Albrook era bastante grande, mucho màs que las otras en la que habìa estado, ahì descubrì que todo era grande allì. Debo decir tambièn que Panamà me recordaba mucho a Miami, asì como a otras ciudades de los Estados Unidos, asì que en parte, era como volver a casa, que si bien no era mia, sabìa acojerme calidamente. Lo primero que hice fue contactarme con Boby, y buscando la vuelta lleguè hasta su casa, donde estaba esperamdomè con su amiga Leny y su perrita kim. Hablamos de todo un poco, me contaron sobre Panamà, sus costumbre y su modo de vivir la vida. Luego ya màs tarde fuimos a comer y por primera vez en unas semanas volvì a comer pasta, y si bien la carbonara que ordenè no era la mejor, estaba màs que feliz por comer algo que me gustaba tanto. Es misma noche, dimos unas cuantas vueltas por toda la ciudad y conocì un poco, lo hermoso de Panamà. La cantidad de edificios que tenìa y sus modernas instalaciones, volvìan a dicha ciudad un lugar exclusivo, pero muy ecconòmico. Al dìa siguiente, fuimos a conocer màs de la ciudad y sus alrededores, a disfrutar de un hermoso dìa, a pasar una tarde entre amigos. Mi estadìa en Panamà fue bàsicamente asì, conocer todo lo que se podìa y disfrutar; hacer compras y reocrrer esos lugares màgicos. Obviamente fui al canal y vì un barco cruzarlo, lo cual fue muy gratificante, solo comparado al hecho de que esa misma tarde ahì me encontrè con Raphael, uno de los màs grandes cantantes de la mùscia que ha dado España y por quien sentìa una gran admiraciòn. La sorpresa me causò una inmensa alegrìa. Antes de haber ido a ahì, tambièn habìa ido a la isla Amador, al casco històrico, lugar del que quede enamorado, por tanta belleza, no me privè ni un solo dìa de caminar por la cinta costera, que tanto me hacìa acordar a Puerto Madero y de disfrutar de la compania de Bob y Leny. Quiero aclarar tambièn que Boby, no solo fue muy gentil conmigo, sino que su sobrino es una de las grandes promesas del reggeton Panameño, a quien escuche en una entrevista por radio y contaban de sus experiencia, en Panamà y el mundo, su partener, hablaba de su relaciòn con la Argentina y de lo feliz que le habìa hecho cantarle a Mesi para su cumpleaños, y a quienes esperaba conocer cuando vayan a Argentina en los meses pròximo.
Las horas pasaban y me estadìa en tan hermoso paìs se acababa y me quedaba con las ganas de màs, porque la verdad la estaba pasando muy bien, pero como ya sabìa de antemano, debìa seguir, en poco tiempo tenìa que volver a casa, no sin antes ir a Bogota, destino final de mi travesìa. Asì fue, que la ùltima mañana en Panam, me levantè un poco nervioso, me dirigì al aeropuerto y volè hacia una nueva historia.

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