A la mañana me levante como era de costumbre bien temprano y me prepare para lo que serìa un viaje corto, pero fructifero. Arme el bolso. Me dirigì a la terminal del caribe y me tomè un Bus a Puerto Viejo, en Limòn, al sur del paìs. El viaje fue màs que incomodo, sobre todo si pensamos que el micro se tardò dos horas màs de la cuenta porque debiò tomar otra ruta, dado que la que suelen tomar la estaban repavimentando. Aùn asì lleguè a Puerto Viejo, paso previo por Limòn, una vez ahì debì tomar otro bus que me llevarìa a Cocles, un pequeño poblado a unos seis kilometros de donde habìa arrivado. Parecìa que nunca llegarìa, pero lo hice, ahì en Cocles estaba Santiago esperandome. El habitaba en una hermosa casa azul en el medio de la selva a unos 30 metros del mar, vale aclarar que todo ahì era asì, hermoso. La paz era ùnica, los colores, los olores, todo. El Oasis, que parecìa necesitar en medio de tantas idas y vueltas. Durante ese dìa, caminè, disfrutè del lugar, comì y luego nos dedicamos a conversar durante gran parte de la noche. A la mañana siguiente, me levantè temprano nuevamente, como ya era costumbrè y salì a caminar, primero por la playa y luego por la carretera, que conducìa a todos los pueblos de la zona. Debo decir que caminè por màs de seis horas y si bien el sol estaba fuerte, me sentìa nuevamente como un niño, sin sentir al cuerpo quejarse. El resto del dìa, lo tomè pàra disfrutar de la paz, relajarme, descansar y dejarme llevar por el silencio. Al caer la nohce, luego de una rica cena, charlamos un rato y me fui a dormir, ya a esa hora, el dolor de garganta era fuerte, pero debìa seguir, no me quedaba otra. A la mañana siguiente el dolor era demasiado fuerte, y ese mismo dìa debìa salir para San Josè nuevamente, asì que fui a una farmacia, me comprè algo para calmar la situaciòn y salì a caminar por lo ùnico que me faltaba recorrer, de todos los poblados de la regiòn y me tomè el bus que me llevarìa nuevamente a San Josè. Al llegar, preparè el bolso, me tomè un tè y salì a la estaciòn de micros, para poder ir a Panamà. Allì me esperaba una nueva aventura.
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